El oro, la plata y el cobre
Comprensión auditiva
RTVE
Transcripción completa:
Nunca habían tenido un valor tan alto como el de ahora. Tres metales han tocado máximos históricos estos días: el oro y la plata, a refugio de inversores y países, y también el cobre, que se dispara de precio impulsado especialmente por la inteligencia artificial. Desde enero su precio ha subido un 70 % y ha superado los 4.500 dólares la onza.
La tensión geopolítica, los aranceles de Trump o la debilidad del dólar hacen del metal dorado un valor refugio, el lugar perfecto ante las dudas que puedan generar otros activos o recursos. El oro es un activo mucho más seguro, no está sujeto a tantos cambios políticos ni regulatorios, y muchos inversores, ante aguas turbulentas, han decidido comprar oro. Se prevé que esta tendencia continúe en 2026.
Como el oro, la plata se utiliza como valor seguro y ha subido más de un 150 % este año, superando los 75 dólares por onza. Podríamos decir que es un sucedáneo del oro para la inversión, aunque resulta algo más volátil y también ha aumentado su demanda industrial. Es un metal muy utilizado en placas solares, coches eléctricos y dispositivos electrónicos.
Esa misma demanda industrial ha llevado el cobre hasta los 12.000 dólares por tonelada. Aunque solemos pensar en cables, el cobre es fundamental para refrigerar los centros de datos.